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VIRGO Y EL AMOR
Periodo: del 24 de agosto al 22 de septiembre Elemento: Tierra Cualidad: móvil, femenino Planeta: Mercurio Longitud zodiacal: de 150° a 180 Casa zodiacal: sexta Color: gris Día: miércoles Piedra: jade Metal: mercurio Flor: gardenia Planta: limón Perfume: lavanda
ELLA
La inteligencia es la primera cualidad de la nativa de este signo, que lo meterá al filtro de la razón todo lo que concierne al amor. Tranquila, ordenada y realista, resulta extraño que se lance la primera a una relación, puesto que el orden, material, mental y moral, es una necesidad, y quiere que las cosas queden claras, tanto para ella como para su posible compañero, antes de tomar una decisión. Posee una feminidad reservada y sobria que prefiere pasar desapercibida, tanto por timidez como porque, al estar entre «bastidores», puede observar y evaluar a los representantes del otro sexo. Su ideal masculino debe unir los dones intelectuales con las cualidades prácticas; la apariencia no ejerce ningún efecto sobre ella, y su sentido crítico, muy aguzado, le permite descubrir muy hábilmente los puntos débiles de los demás. Un cierto perfeccionismo, añadido a la inhibición, puede convertirla en reservada y descorazonar a los potenciales pretendientes. Como todos los signos de Tierra, ella es sensible a los placeres de la carne, pero es muy contenida en el aspecto sexual y ve en el abandono de los sentidos una pérdida de control inconveniente y, en consecuencia, peligrosa. Es necesario, sin embargo, remarcar que existe un aspecto menos agresivo, susceptible de utilizar su feminidad a conciencia y sin inhibiciones, pero resulta bastante parsimoniosa cuando se trata de entregar completamente su corazón.
Cuando la mujer Virgo se enamora, se revela como una compañera devota y eficaz, un poco parca en el sentido de expresar sus sentimientos, que manifiesta generalmente con gestos concretos y una gran atención a su compañero.
ÉL
Al igual que en la mujer, existen en el hombre Virgo dos tipologías fundamentales que conviven a menudo en la misma persona durante diferentes periodos de la vida, o al mismo tiempo: por una parte, una personalidad reservada, es decir, desconfiada, incierta, torpe con las mujeres, demasiado prudente y controlada para lanzarse al sentimentalismo, y cuya timidez y total falta de espontaneidad suelen impedir cualquier iniciativa amorosa; por otro lado, una personalidad menos inhibida, tan cerebral como la anterior, pero más desenvuelta, que sabe aprovechar su encanto intelectual y su finura de espíritu para acumular conquistas, cuidando de no caer en la trampa de compromisos sentimentales insidiosos. No hay que pensar que el hombre Virgo es incapaz de experimentar sentimientos, pero tiene mucho miedo de equivocarse, de llegar a perder el control de la situación, especialmente de sí mismo, y reflexiona más de una vez antes de efectuar una elección seria.
Excluyendo pues la pasión ciega (exceptuando si tiene una connotación estrictamente sexual), para que se rinda, necesita una mujer inteligente que sepa comprender sus reservas, le ofrezca las certidumbres deseadas, y sea capaz de apreciar sus cualidades intelectuales y estimular sus razonamientos, la única forma de dar salida a una relación fundamentada en un intercambio más estimulante en el plano mental que en el afectivo. El hombre Virgo se muestra fiel y paciente, siempre dispuesto a ayudar a la mujer que ama. Para cimentar la unión, es muy importante que tengan objetivos comunes sobre los que trabajar conjuntamente, en una perfecta armonía de pensamiento y acción.
CORAZÓN, UNIÓN, RUPTURA
Tanto si se trata de una mujer como de un hombre, Virgo no debe en ningún caso ser abordado de frente, lo que significa que hay que evitar las declaraciones vehementes, las invitaciones sorpresa o las provocaciones que podrían incomodarle. Para lograr su aceptación, es necesario tener mucho tacto y discreción mediante pequeños gestos y atenciones, enviando mensajes dirigidos exclusivamente a la posible pareja, prestando libros, «probando» productos naturales. La mejor manera de implicar a los Virgo consiste en hacerles sentir una afinidad de pensamiento y de intereses, puesto que sólo a partir de esta base común podrán aceptar que se les corteje, después de una amistad afectuosa. Muy conscientes de sus límites, los Virgo tienen menudo tendencia a infravalorarse y temen mucho ser ridiculizados; son tan prudentes que sólo otorgan su confianza de manera progresiva, y entonces, se debe ser muy paciente para conseguir romper poco a poco sus defensas y acabar con su contención. Es necesario convencerlos de que estamos realmente interesados en ellos, que no nos burlamos y que estamos dispuestos a aceptarlos como son, con sus cualidades y sus defectos. Una vez superada la desconfianza inicial, se trata de pasar de las palabras a los hechos: los Virgo son personas pragmáticas que sólo cuentan en las experiencias concretas y que no se dejan seducir con facilidad. Buscan una relación seria, no están hechas para uniones intensas y atormentadas, y no buscan retener a su compañero; es más bien probable que se sometan a una personalidad más fuerte que la suya. La razón les permite controlar sus emociones y sus sentimientos, pero una vez tocados por el amor, muestran un apego y una devoción que concretan en cada gesto y a cada momento. Pero no debe creerse que se trata de personas sumisas y pasivas, puesto que sus críticas son acerbas; nada se les escapa, y llaman al orden y a la eficacia a la pareja. La vida con un Virgo está sometida a normas, ritmos y costumbres bien organizadas (les gustan los rituales, incluso en materia de sexo, pues puede convertirse en una complicidad agradable en el seno de la pareja). Los Virgo detestan la improvisación y el más o menos, y es necesario hacer las cosas correctamente para satisfacerles, puesto que para ellos la calidad prima sobre la cantidad.
Para ser felices, necesitan un compañero o una compañera que los aprecie tanto por sus cualidades prácticas como por las intelectuales y, en este último aspecto, mucho mejor si la pareja es más brillante que ellos, ya que esto les incita a mejorar.
En caso de pensar en una vida amorosa más excitante, podrá poner en fuga a Virgo convirtiéndose de golpe en desordenado y malgastador. Si se trata de un hombre, rehúse toda previsión y proclame que quiere vivir al día; si se trata de una mujer, abra la vía de las comparaciones con otras mujeres más audaces y seductoras.