SAGITARIO Y EL AMOR
Características de Sagitario
Periodo: del 23 de noviembre al 21 de diciembre
Elemento: Fuego
Cualidad: móvil, masculino
Planeta: Júpiter
Longitud zodiacal: de 240° a 270°
Casa zodiacal: novena
Color: azul
Día: jueves
Piedra: turquesa
Metal: estaño
Flor: jazmín
Planta: haya
Perfume: bergamota
ELLA
Ella es alegre, orgullosa, segura de sí misma, autónoma y directa, tanto en sus acciones como en sus impulsos. Encama perfectamente la imagen de la amazona, vigorosa y deportista, alejada de los aspectos que se atribuyen generalmente al sexo débil; se entrega con calor, es efusiva, no utiliza ni subterfugios ni astucias y tiene tendencia a entusiasmarse con una ingenuidad que transmite espontáneamente a los demás. Igual que el hombre Sagitario, su espíritu vivo y aventurero se refleja en una vida amorosa muy variada, en particular cuando es joven. El matrimonio y la familia sólo la atraen a partir de una cierta edad, y con anterioridad necesita experimentar, viajar, realizarse como persona y obtener autonomía financiera. Su encanto es natural y exuberante, y ama de manera idéntica: con sinceridad, generosidad y entusiasmo. Pero antes de crear unos lazos estables, y como es muy impulsiva, quiere asegurarse de que su pareja no tiene intención de reprimirla, puesto que aprecia demasiado su libertad como para perderla. Desbordante de vitalidad y de iniciativa, en pareja también le gusta llevar a cabo cosas variadas y tener numerosos amigos; no se detiene nunca, y cualquier compañero a quien le guste la tranquilidad puede encontrarla agotadora. Se consagra apasionadamente a su compañero, sin ser nunca un estorbo, y vive el sexo con alegre sencillez, sin complicaciones cerebrales. Es más fiel que el hombre Sagitario y esta cualidad es para ella una elección libre, una consecuencia natural del amor. Tolera mal los celos y los reproches, que, si son excesivos, pueden impulsarla a radicales rupturas.
ÉL
Optimista convencido, se trata de una persona cordial y amistosa, a quien le gusta estar acompañado y comunicarse de forma entusiasta y calurosa; gracias a su carácter generoso y jovial (Júpiter rige este signo), está siempre rodeado de amigos (y amigas). Ambicioso, le gusta ganar y fijarse nuevos objetivos, y experimenta una gran satisfacción cuando se trata de emprender conquistas femeninas. No tiene problemas en este aspecto, puesto que su encanto y su cordialidad le proporcionan siempre nuevas admiradoras. Apasionado y espontáneo en sus iniciativas amorosas, siente un fuerte atractivo sexual por ellas, muy a menudo pasajero, y, desde el momento en que ha conseguido su objetivo, quiere empezar a conquistar a otra mujer, en una búsqueda quizás incoherente de aventuras siempre nuevas. Tan sólo la edad le impulsa a estabilizarse, a dar cuerpo a deseos más clásicos, a los que tampoco es ajeno. Necesita una compañera alegre y dispuesta a seguir su ritmo apasionado y más bien desordenado, a no entorpecer su libertad, incluso si esto significa tolerar de vez en cuando una escapada; efectivamente, Sagitario no es un buen ejemplo de fidelidad y, aunque haya establecido un vínculo sentimental, puede dejarse seducir por impulsos efímeros. Pero en el fondo es una buena persona que se arrepiente sinceramente de sus eventuales errores y que ama con gran generosidad; rara vez es desconfiado (lo que no resulta raro puesto que es bastante imprudente), incluso cuando está decepcionado. No es dominante ni excesivamente celoso con su compañera, pero siente un profundo respeto por valores «institucionales» y, como consecuencia, por la autoridad masculina.
CORAZÓN, UNIÓN, RUPTURA
Tanto el hombre como la mujer aprecian las relaciones vitales y las distracciones animadas; para interesarles resulta esencial hacer gala de una cierta dosis de dinamismo y de gusto por la aventura, y los compañeros indolentes y ponderados corren el riesgo de aburrirles con facilidad. Tampoco hay que asfixiarles con menudencias o llevar a cabo un cortejo formal, puesto que son demasiado expeditivos y cordiales para tomarlo en serio y no le con-cederían la más mínima atención. Como aman la naturaleza, los animales y las cosas sencillas, la mejor táctica consiste en proponerles paseos, excursiones y actividades deportivas, o aprovechar el placer que sienten por la buena mesa e invitarles a una comida sana y deliciosa en un restaurante rústico. Es posible que las primeras veces le resulte difícil encontrarse a solas con un Sagitario, puesto que le gusta salir en grupo y, aunque haya adivinado sus intenciones, preferirá no darle oportunidades tan pronto. No obstante, no busca nunca disimular que se ha enamorado, pues naturalidad y espontaneidad son las palabras que mejor lo definen, por lo que expresa abiertamente sus sentimientos; además, como es un signo de Fuego, arrastra a la persona amada hacia la llama impetuosa de su pasión. Con él (o con ella), todo se expresa sincera y llanamente, puesto que es un signo que detesta las complicaciones y la hipocresía, y que apunta directamente a sus objetivos personales, incluso a pesar de ser un signo móvil que se permite algunas distracciones durante el camino. De vez en cuando, Neptuno, que rige el signo en compañía de Júpiter, se convierte en un buen aliado de huidas más o menos disimuladas, de ausencias sentimentales desconcertantes para un compañero poco experimentado. No obstante, desde el inicio de la relación intenta hacer comprender su estilo de vida, sus ideales y su concepción de la libertad, que es un valor tanto físico como espiritual al que no está dispuesto a renunciar por nada del mundo. La unión es alegre, animada y rica en centros de interés, en viajes, en amigos y en novedades; dinámicos e inquietos, los Sagitario tienen siempre la necesidad de liberar su exuberante energía y, si usted no tiene el coraje de seguirlos, le dejarán en casa sin hacer ningún drama. Pero, por su parte, usted no deberá montar ninguno, ya que un hombre celoso y asfixiante, o una mujer quejumbrosa y opresiva, son exacta-mente lo contrario del compañero o compañera ideal que Sagitario sueña con tener a su lado. El aburrimiento está proscrito de la vida en común, incluso a pesar de que, una vez formalizada la relación, los nativos de este signo tengan tendencia a convertirse en más caseros y conserva-dores, lo que representa un progreso para su compañero, con quien Sagitario se muestra responsable y afectuoso. ¿Y si usted decide abandonar a un trepidante Sagitario? Si es un hombre, consúmase en celos, llore y agóbielo tanto como pueda. Si es una mujer, limite su autonomía, impídale salir sola, sea frívolo, perezoso y sombrío. La rápida fuga de su lado está garantizada.